lunes, 17 de abril de 2017

LA MAR

Brisa, bruma, salitre que va arañando con sutileza cuerpo a la costa; se hace fuerte, ola que invade, a veces nuestros corazones incluso, es la fuerza de la mar.

Respira frente al mar, más fuerte…., sentirás como te embriaga su aroma, como te llama, te busca, te invita a entrar en su cuerpo húmedo, a quedarte flotando, inerte, sobre sus aguas. Sientes el murmullo en su interior, cuando te balanceas en su inmensidad. Brutal cuando desata su ira incontrolada….., acabarás en sus entrañas si le desafías.

Señor de la naturaleza, fértil, fuente de inspiración; esperamos a sus pies el cosquilleo de sus aguas; alegre jugueteo; en su regazo alberga la esencia de nuestro propio ser. Agua y sal, como el agua de mar, origen, comienzo, también final, si así lo quieres…. , tu última estación si compras billete; tu eliges; él te llevará donde desees, pero fija bien el rumbo, no admite vuelta atrás.

Aventurarte en su interior es como el caminar diario; timón en mano, surcarás sus aguas cual bucanero intrépido; pero vigila el rumbo, el viento es aliado mortal, probará tu pericia, tal como ocurre en la vida; te impulsará, avanzarás si escoges viento favorable; te perderás en su inmensidad si descuidas sus corrientes; mar exigente, triunfarás si eres valiente.

Madre de toda vida, en su seno se alberga el origen de la humanidad; frente a ti cierro los ojos, me dejo embriagar por tu brisa, me entrego al rugir de tus olas y me acomodo en tu regazo a la espera de un nuevo día; dormiré con el susurro del ocaso, me mecerán tus olas y sentiré el sabor de la eternidad.