jueves, 5 de marzo de 2015

LA DUDA

La melancolía me despertó al amanecer, susurrandome al oído que se había marchado con la luz del alba. Al hombro, un pequeño atillo con aquello que, hasta el momento, decoraba las paredes de mi corazón; ilusión, esperanza, amor y pasión. El rocío que sólo puedes ver al amanecer, cubría sus ojos, brillantes, vidriosos, con el sabor de la decepción y el dolor en su rostro. Tristeza de amor, llanto contenido, rabia, frustración, tantas y tantas cosas que, a su paso, deja el desamor......

No sé que pasaría, la situación se me escurrió de entre los dedos y poco a poco me fui acomodando en la soledad; la hice confidente y compañera, me dejé envolver en su manto y me aislé del exterior. No escuché su llamada; al otro lado, tras de los cristales, él gritaba mi ausencia, su alma, desesperada, repetía mi nombre sin respuesta. Dentro, anidaban entrelazados la frialdad y el silencio.

Hoy, recuerdo sus dulces caricias, su amor inocente, su mente infantil, las ilusiones contenidas a punto de estallar, de esparcirse a mi alrededor y cubrirme con el velo dorado de la felicidad. Siento su ausencia, es cierto, pero la duda va de mi mano y me agarra fuerte en ocasiones; ella, frena mis impulsos, es consejera sabia y, a veces, me observa de cerca y me dice en confidencia que las situaciones, por naturaleza, tienden a repetirse una y otra vez, como si de una rueda sin freno se tratase, y que las promesas son efímeras y tienen la facultad de evadirse cuando aparece la rutina.

De nuevo reflexionando....., hoy están los tres juntos, duda, razón y corazón; me pregunto quién ganará la partida esta vez; sea lo que sea......, lo aceptaré.

4 comentarios:

  1. El corazon tiene razones que la razon no entiende. ..
    Blaise Pascal (1623-1662)

    ResponderEliminar
  2. Yo siempre he dicho que muchas veces no se lo que tengo que hacer en determinadas ocasiones, pero casi siempre he tenido claro lo que no debo hacer.

    Con el tiempo, voy acumulando experiencias, como todo el mundo, pero siempre hay que sacar provecho, unas veces para buscar y no olvidar lo que nos agrada, otras para saber olvidar las que nos matan, y el resto, para aprender a no cometer errores cometidos. Besos.

    ResponderEliminar
  3. Quién no se ha encontrado en su vida con alguna encrucijada; esa en la que te la juegas al todo o nada, la que te quita el sueño durante semanas hasta que te decides, aquella que te deja agotado tras la decisión como si de una contienda se tratase, ésa, es la verdadera duda; la que te agarra fuerte hasta que eliges, te absorbe, te desgasta, para preguntarte, finalmente, si tomaste el mejor camino; sólo el paso del tiempo lo confirmará. Besos

    ResponderEliminar

Deja aqui tu comentario y sera revisado para su posterior publicación. Gracias.